Crítica a la miseria demostrada

Han transcurrido varios días desde que devino la catástrofe incendiaria más grande de nuestra historia. Sin menguar, hemos visto como el fuego ha arrasado con bosques, viviendas, ganado. Ha consumido el trabajo de toda una vida para muchos y también, lamentablemente, con la vida misma de otros tantos . Todos sentimos este dolor como propio, estamos bastante preocupados por todo lo que ha ocurrido y lo hemos demostrado, como Nación, en la acción solidaria. Sin embargo, es menester hacer notar que, mientras por un lado se muestra lo mejor de nosotros, no cabe duda que también se ha demostrado la otra cara, lamentable y desenfocada, el vicio espiritual de algunos seres humanos. La miseria.

 

Es innegable la influencia y alcance que tienen las redes sociales el día de hoy: la posibilidad de enterarnos de todo lo que pasa, incluso de los lugares más recónditos del planeta, obviando las limitaciones del espacio y el tiempo. Dichas plataformas virtuales nos permiten opinar de manera libre y en tiempo oportuno a los sucesos.

Si bien es sin duda un avance invaluable para la sociedad actual, lamentablemente, como en otros planos del comportamiento humano, se ha confundido y tergiversado la libertad, que es auténtico valor, con el libertinaje, propiciando un uso realmente nocivo y contrario a lo que debería significar un instrumento como éste. Si, exactamente.

Desde que comenzó esta grave y profunda emergencia forestal y social, hemos visto como abunda la circulación de noticias falsas, la manipulación de la información de diferentes medios de comunicación, páginas webs, canales de señal abierta. Sin embargo, más deplorable lo han sido aquellos portales de personeros políticos (si es que caben dentro de tal denominación), que han adoptado una actitud miserable y calculista, todo en miras de obtener réditos para el año electoral que se avecina, en donde serán elegidos los futuros representantes en el Congreso Nacional y el futuro Presidente o Presidenta de Chile.

 

El tremendo oportunismo frente al la catástrofe ha sido grosero. Éste también se ha expresado en la maquinaria levantada por algunos sectores que, frente a la emergencia, se han encargado de desestabilizar e intentar encolerizar la opinión pública contra la gestión del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet frente al mismo, más que de buscar soluciones inmediatas para quienes AHORA lo necesitan. Soy crítico en cómo se ha avanzado con las reformas y la políticas comprometidas en su programa de gobierno, teniendo nuevamente que ceder a los poderes económicos, políticos y sociales a veces minoritarios y que ponen pie sobre lo que la mayor parte de la gente solicita. Dicho esto, también quiero dejar en claro que, no obstante lo anterior, y siendo más severo aún, repudio el cómo ha operado el oportunismo miserable frente a la emergencia por parte de los sectores políticos a los que aludí anteriormente y las personas que me rodean, que participamos en política, compartimos, si bien con matices esa, misma mirada.

Frente a una catástrofe como esta, en lo último que podría pensar una persona que dice tener un profundo sentimiento republicano es en sacar réditos electorales. Más bien, es necesario ponerse a disposición de las instituciones que se han hecho cargo desde un principio, con el fin de superar esta emergencia. Frente a estos hechos, las críticas deben hacerse ex-post y no durante la emergencia, en que se necesita el apoyo de todos y no piedras en los zapatos.

Ante eso, reafirmo que he sido testigo de esta miserable y cobarde actitud, que no ha sido propia exclusivamente de sectores de la derecha, sino también de muchísima gente como usted y como yo. De distinta forma, ante las noticias tergiversadas y con una facilidad gigantesca, carente del más mínimo criterio, se han dedicado a denostar y ofender, de forma desproporcionada y desinformada, transformándose a ratos en “los tontos útiles”de los intereses de la derecha. Esto se ha visto, por ejemplo, con las “cadenas” con solicitudes de renuncia a la presidenta, sin tapujos y siendo tremendamente misógenos y agresivos al referirse a su figura, acusándola de una serie de cosas que se alejan de la realidad, donde demuestran la nula capacidad de formarse una opinión fundada en los hechos concretos e informarse de cómo opera, siquiera someramente, la administración del Estado.

 

Cuando dicen que la Presidenta apareció transcurridos ya varios días de que comenzara el mega incendio, se les debe aclarar que, si bien no estaba físicamente, la CONAF, que es una corporación de derecho privado que no pertenece a un organismo gubernamental (pero que trabaja conjunta y coordinandamente con ellos) y otros que si tienen relación con el gobierno, y que por tanto, son dirigidos por la administración del Estado, cuya representante el la presidenta, se han hecho presentes desde un comienzo, interviniendo la situación, pero lamentablemente, no iban a dar el ancho ante un sinistero de tal magnitud y que a todas luces se han visto incrementados con la intencionalidad de algunas personas que el Ministerio Público se encargará de persecutar.

 

Por otra parte, se critica el hecho de no contar con una planificación previa ante lo que pueda provocar un incendio y tener los implementos suficientes. Respecto a esto, ha salido a la luz que, en el primer mandato de la presidenta Michelle Bachelet, se pidió financiamiento al Banco Interamericano del Desarrollo, para poder dotar de herramientas de prevención y superación de incendios y que, en el gobierno de Sebastian Piñera, se rechazaron los creditos aprobados por el BID, por el hecho simplemente que venian de la administración anterior, sin siquiera buscar otra alternativa. Por lo tanto, no se cuentan con los medios necesarios, y no quiero ponerlo como excusa, sino más bien como prueba de que fueron previstos de cierta forma por la administración anterior de Bachelet las deficiencias del los sistemas de emergencia. Es importante agregar que, objetivamente, esta emergencia excede de cualquier planificación previa contra emergencias, la magnitud del siniestro es absurdo, definitivamente no puede considerarse como algo natural, sino a todas luces intencional.

 

No puedo obviar la violencia de género y misoginia de la cual ha sido víctima Michelle Bachelet. En diferentes redes sociales, incluso desde antes que ocurriera esto, he sido testigo de que la traten de la peor forma aludiendo a su aspecto físico y a su condición de mujer. También dentro de esto, gente que la trata de ladrona, pero a la hora de preguntarles si saben algo respecto a los casos en que tienen algún grado de vinculación, hasta ahora no mas que de consanguineidad , como CAVAL o simplemente les consultas si saben quién es Natalia Compagnon, no tienen idea alguna. Todo lo nombrado anteriormente y otros tipos de comentarios han sido totalmente desproporcionados y, reitero, es violencia de género, porque al resto de Presidentes de la República, más específicamente a Sebastián Piñera, la maquinaria de epítetos no tenía esta índole, más que hacer notar ciertos comportamientos erráticos que él tuvo durante los cuatro años de gobierno.

 

Por último, termino con el famoso #RenunciaBachelet o, simplemente, la solicitud que deje el cargo. Podría decirme alguien: ¿De qué sirve en estos momentos que ella renuncie, cuál es la utilidad práctica seria? No, no se van a apagar los incendios ni se concretará el cielo en la tierra producto de eso. Demuestra un nivel de desconocimiento, espíritu sedicioso y francamente una cobardía tremenda. De igual manera, tienen el descaro y la sinvergüencería de criticar que los políticos son siempre los mismos, sin embargo no tienen siquiera la más mínima disposición político-cívica de participar de instancias de organización política, y no lo reduzco solo al voto, sino a la infinidad de organizaciones sociales de las cuales es posible participar, así orgnizaciones de la sociedad civil, juntas de vecinos, clubes deportivos, etc.

 

Lamento todo lo que está pasando, me da una pena enorme ver como se incendia nuestro país, pero también me da una pena tremenda darme cuenta que hay incendios dentro de nosotros mismos, que son accidentales o intencionales, que demuestran lo cuan miserable podemos llegar ser como sujetos. Espero que algún día podamos tener una mentalidad y compromiso diferente con nuestro entorno, eso será fundamental para llegar a un nuevo pacto social, saltando cuantitativa y cualitativamente a otra realidad.

 

Felipe Herrera, Trabajador Social Universidad de Valparaíso y Magíster en Trabajo Social y Familia P. Universidad Católica de Chile

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