Historia de la Juventud Radical de Chile

Mucho antes de 1917, los jóvenes radicales se venían agrupando desde la apertura  del radicalismo a distintos sectores sociales, lo que generó que a sus filas entraran sectores medios jóvenes, encabezados principalmente por los estudiantes.

Es durante 1906 que, radicales y anarquistas se unen en función de levantar la FECH (Federación de Estudiantes de Chile) durante el rectorado de Valentín Letelier, quien respetó la organización estudiantil y colaboró en su configuración. Desde ahí, la Juventud Radical comenzó a organizarse en el mundo estudiantil, principalmente en lo relativo a la organización estudiantil ante la Universidad, y también en campañas de acción externa, siendo célebres las campañas para ollas comunes en los sectores populares de la ciudad de Santiago, las campañas de alfabetización –que fueron regulares hasta 1973- y la consiguiente articulación con el movimiento obrero y los sectores sociales azotados por la llamada cuestión social. Por esos años, Pedro León Ugalde y Armando Labra destacaban como destacados dirigentes de la Juventud.

Es este último quien funda la Juventud Radical de Chile el 27 de diciembre de 1917, siendo la juventud política vigente más antigua de Chile. La Juventud Radical acentúa la distancia entre la facción liberal y la socialista al interior del partido, y se plantea como crítica de la oligarquía en años donde esta gobernaba en la mal ponderada república parlamentaria. Por su primera generación, pasaron grandes referentes de lo que después sería el Frente Popular.

La Juventud Radical se divide en una corriente más liberal, y una más socialista: estas diferencias se mantienen hasta 1939, donde un Congreso de Reunificación declara a la Juventud como laica, socialista, democrática, y por el contexto mundial de la época, antifascista. En 1941, los radicales encabezan la FECh con Carlos Diemer a la cabeza: las campañas de alfabetización y las ligas contra el hambre levantadas con socialistas y anarquistas en favor de los más necesitados, se acentúan en esta época.

Se declara contraria al fascismo e impulsa desde el interior del PR la unión con los Partidos de izquierda, con quienes se conformará el Frente Popular. Se opuso a la promulgación de la ley maldita, y posterior a la crisis del radicalismo a fines de los cuarenta, en la Juventud esta crisis también se acentúa. Anselmo Sule y Hugo Miranda destacan como dirigentes entre la década del cuarenta y cincuenta. La polarización de la guerra fría se vivió en el radicalismo chileno de una manera muy acentuada, donde la dirigencia nacional toma diversas posturas. Ante la actitud de viraje político hacia la derecha del sector más conservador Julio Durán, Patricio Valdés, junto al núcleo más duro de la Juventud denominado Juventud Radical Revolucionaria de Chile, ejercen presión a partir de la reunión de firmas en la convención nacional para su expulsión, la que se termina concretando. En 1969 dicho núcleo llega al poder de la Juventud Radical de Chile donde, en la Convención Nacional de la Juventud Radical, se cambia el nombre por el de Juventud Radical Revolucionaria de Chile, la cual operaría de esa forma hasta 1994.

Luego del Golpe de Estado de 1973, la juventud engrosa el número de víctimas radicales de la dictadura militar en Chile. A pesar de esto, la JRR se organiza en Chile y en el extranjero teniendo una activa participación por recuperar la democracia tanto a nivel nacional como internacional. Luis Ayala y Alejandro Montesinos presiden en el exilio la IUSY. En México a comienzo de la década de los ochenta, y producto de un supuesto atentado fallece víctima de un atropello Patricio Valdés.

En Chile, se re articula en la clandestinidad en 1983, y en septiembre de 1985 la Juventud Radical Revolucionaria, realiza su tercer congreso y se reestructura en todo Chile y comienza a tener significativa presencia en el movimiento estudiantil de la época, participando activamente como opositora de la dictadura cívico-militar de Pinochet y en favor de recuperar la democracia.

Luego del retorno a la democracia y luego de la fusión entre el Partido Radical y el Partido Social Democracia de Chile, esta juventud pasa a llamarse Juventud Radical Socialdemócrata (JRSD) hasta el año 2008, donde recupera su nombre histórico:Juventud Radical de Chile.

Actualmente la Juventud Radical de Chile ha disputado espacios al interior de sus filas incorporándose a la Mesa Nacional del Partido, contando con una presencia activa en asambleas comunales y Universidades a través de los Grupos Universitarios Radicales.

Principios e ideales.

El pensamiento de la Juventud Radical tiene un raigambre basado fuertemente en el Racionalismo, que constituye piedra angular del radicalismo, o sea, sostiene la legitimidad de cualquier punto de vista para explicar la verdad sobre el hombre, la sociedad y el universo, siempre que provenga de una análisis racional, excluyendo todo dogmatismo. Esto, sumado a la confianza que se tiene en la capacidad del hombre de autodeterminar su destino a través de la razón, convierte a la Juventud Radical en una juventud Humanista laica.

En complemento con lo primero, sus principales principios se sustentan en:

LAICISMO: La Juventud Radical promueve la separación de la Iglesia y el Estado, no permitiendo que criterios de origen eclesiástico dominen las políticas públicas. En lo valórico se reconoce progresista. Entre sus postulados se encuentran la promoción del control de natalidad, la tolerancia religiosa, el libre examen, el respeto a la diversidad, la igualdad de derechos de la mujer y el respeto a las minorías políticas, étnicas o sexuales.

SOCIALISMO: La Juventud Radical se reconoce como una fuerza política de inspiración socialista. Sin embargo reivindica la postura revisionista del marxismo, basado en el Socialismo Democrático o Socialdemocracia originaria, al igual que el Partido Radical desde 1906, de la mano de don Valentín Letelier y hasta la actualidad.

DEMOCRACIA: La Juventud Radical apoya la democracia en Chile y en el mundo, tanto como régimen político como forma de vida. Fomenta el diálogo, la rectitud y responsabilidad cívica en su participación política, la asociación, y el respeto por la construcción de un Estado social y democrático de Derecho, y las garantías fudamentales.

Colores y Escudo.

BLANCO: Es un color que es la suma de todos los otros, es absoluto, en el medioevo se consideraba que simbolizaba la luz, la eternidad, es un emblema de la pureza, para otros indica un cambio espiritual y si es brillante, con lo potencial, con lo que aún no es, lo que está en crecimiento, o sea, la Juventud. Es una razón más de el porque los pendones de la juventud son Blancos y los del Partido son Rojos.

ROJO: Este color se asocia siempre a la sangre, a la preparación del organismo para una situación de peligro, por lo tanto, desde otra forma se asocia al sacrificio. En la edad media el rojo, también llamado gules, era el color de la sangre, el fuego y el martirio. El rojo es el color de una alta emotividad, de pasión e impulsividad, propia de la condición de Juventud, por ello muy propio que sea el color de las letras de la Juventud Radical.

AZÚL: Él es más profundo de los colores, representa la serenidad absoluta, su contemplación disminuye el ritmo respiratorio y cardíaco y el cuerpo se relaja. En el lenguaje simbólico representa la sabiduría, la sensibilidad y el desarrollo espiritual, por ello esta en torno a la emotividad juvenil, ordenándola y dirigiéndola.

LOS TRES LADOS DEL TRIÁNGULO: representan sus tres características: socialistas, laicos y democráticos, y en sus vértices están las tres valores que la juventud desarrolla: el valor, la fidelidad y el honor. Esta imagen de búsqueda de la superación es reforzada con el color azul, que como se planteó anteriormente, representa el desarrollo espiritual y la sabiduría, y se proyecta sobre el todo de la Juventud Radical que esta en su centro.

LA ESTRELLA: también en azul, significa que la Juventud es unitaria, pero en el ambiente simbólico las estrellas tienen significado dependiendo del número de puntas y algunas veces de su orientación. Al consultar se nos explica que el pentagrama, o sea, la estrella de cinco puntas es un poderoso símbolo de protección y balance, una buena razón para estar sobre la JR en el vértice superior del triangulo de la Juventud, y que por tener el color azul representa la tradición y los valores inmutables del Radicalismo.

LAS LETRAS: están en rojo, puesto que cada joven Radical esta dispuesto a sacrificar su tiempo, a entregar esfuerzo, a correr riesgos, para cumplir con las tareas dispuestas sin desmayo, en un balance justo de lo que es una militancia activa. Los Jóvenes Radicales encuentran un orgullo en ser militantes, “correligionarios”, o sea, ser parte de una legión de personas que tienen una meta y un objetivo común.

Himno.

“Adelante Juventud” (1941)
Con el pecho inflamado cantemos
los acordes de marcha triunfallogo JR
Ciudadanos de Chile alentemos
a la gran Juventud Radical

Coro:
Adelante, adelante
Adelante Juventud.
Tradiciones que hacen historia
amasadas con sangre y valor
y llevadas con manos de gloria
al más alto altar del honor

Coro:
Adelante, adelante
Adelante Juventud.

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